La Argentina necesitará, tras los efectos de la pandemia, volver a reducir el déficit primario y pasar a un superávit, pero deberá hacerlo con racionalización del gasto que no sea la inversión pública, señaló un informe de la Fundación Mediterránea. 

En 2020, “el stock de capital público podría caer 0,8%, es decir, la inversión pública bruta no alcanzaría a cubrir la depreciación de la infraestructura económica y social del período”, estimó la entidad en su Monitor Fiscal de julio. 

”Esto implica una descapitalización del capital público, con sus consecuencias sobre el crecimiento y el bienestar a largo plazo”. 

Apunta el informe que algunas partidas de gasto siguen con ajuste, como las erogaciones de capital, que en los primeros cinco meses, la Inversión Real Directa del sector público nacional que cae un -37% anual real. (Télam)